| 139 años de Rosa Luxemburg |
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| viernes, 05 de marzo de 2010 17:40 |
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Rosa Luxemburg fue una eminente representante del pensamiento y de la acción democrático-socialista en Europa. Con todas sus fuerzas intentó impedir la 1° Guerra Mundial. Al lado de Karl Liebknecht, fue la representante más importante de las posiciones antimilitaristas e internacionalistas dentro del Partido Social-Demócrata Alemán (PSD). Era una crítica apasionada y convincente del capitalismo, y focalizaba fuerzas para la acción revolucionaria. Llena de esperanza, dio la bienvenida a la revolución rusa. Sin embargo, como revolucionaria y demócrata, permaneció en una posición crítica y vigilante, combatiendo con lucidez la política dictatorial de los bolcheviques.
Durante toda su vida, Rosa Luxemburg perteneció a las minorías discriminadas, frecuentemente perseguidas. Siendo judía, aunque no tuviera ninguna relación con la religión, no escapó del antisemitismo. Por otro lado, esta situación también fue generada por su deseo de vivir la vida de modo auto-determinada, contra los estrechos prejuicios de su tiempo. Rosa Luxemburg se doctoró en una época en que pocas eran las mujeres que iban a la universidad. Ella fue una de las pocas mujeres políticamente activas en los partidos de izquierda, donde tampoco se excentaban los prejuicios contra aquellas mujeres que se desempeñaban en público. En su patria de origen, Polonia ocupada por los rusos, ser una revolucionaria de izquierda era un crimen que se castigaba con la muerte, por lo que adoptó Alemania como su patria, sin librarse por completo de la persecución. A pesar de ser ciudadana alemana, a los ojos de sus enemigos políticos, fue tratado como extranjera por ser judía y polaca. El destino de Rosa Luxemburg está vinculado de modo inseparable al desarrollo del movimiento de los trabajadores alemanes, las luchas entre sus distintas tendencias y, finalmente a su escisión. Fue cofundadora del grupo Spartacus y posteriormente del Partido Comunista Alemán (KPD). Nadie podía permanecer indiferente ante Rosa Luxemburg. Sin hacer concesiones y con voz poderosa, ella defendía sus convicciones. De temperamento caluroso y apasionado, era capaz de consquistar a todos los que se aproximaran a ella sin prejuicios, intimidando, sin embargo, a aquellos que no se sentían a su altura. La lucha implacable Rosa Luxemburg contra la guerra, y el radicalismo con que insistía en el vínculo entre libertad política e igualdad social, no ha perdido su fuerza hasta hoy. La Fundación Rosa Luxemburg dedica un homenaje a esta gran mujer socialista demócrata.
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