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miércoles, 01 de septiembre de 2010 17:55 |
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La Fundación RLS comparte con diversos actores el criterio de que la equidad de género significa equivalencia en términos de derechos, beneficios, oportunidades y obligaciones y que supone el disfrute equitativo de hombres y mujeres de los bienes sociales, las oportunidades de recursos y las recompensas. También nos sumamos al criterio de que equidad de género no significa que hombres y mujeres sean iguales, pero sí que lo sean sus opciones, posibilidades y oportunidades en la vida.
La igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres obliga a corregir y revertir las desigualdades que existen en nuestras sociedades y garantiza que ambos puedan participar en diversas esferas y actividades sobre la base de la igualdad y la no discriminación. Sabiendo que por género se entiende una construcción social simbólica que alude a los roles socioculturales que se han asignado a las personas a partir de su sexo y que convierten una diferencia sexual en una desigualdad social, y que la diferencia de género más que un rasgo biológico es una construcción mental y sociocultural que se ha elaborado a través de la historia.
Dado que la diferencia de género no se deriva de la naturaleza del sexo biológico sino de normas e interpretaciones culturales, creemos firmemente en que las relaciones de género son transformables en el tiempo y los espacios, y es precisamente por ello, que este es un tema que atraviesa todos los proyectos y planteamientos de nuestra fundación.
Apostamos a incorporar en las más diversas esferas sociales y políticas la perspectiva de género como una forma diferente de mirar y pensar la vida, las necesidades, las demandas, los objetivos y los beneficios del desarrollo, creemos que la perspectiva de género es indispensable para detectar y analizar el impacto diferenciado entre hombres y mujeres de las políticas y acciones de los gobiernos.
Estamos conscientes de que existen grandes desigualdades y diferencias entre hombres y mujeres en cuanto a sus posibilidades reales de desarrollo determinadas por la discriminación que viven las mujeres en los diversos ámbitos de la vida y que estas desigualdades han generado una inmensa brecha de género en los países en los que trabajamos, por lo que es fundamental para nosotros apoyar procesos que logren revertirla.
Para lograrlo, nos sumamos a iniciativas que tiendan a poner a disposición y a recibir información y conocimientos sobre esta realidad para estimular la toma de conciencia sobre la problemática de género y la injusticia que supone la desigualdad y la discriminación y que impulsen procesos de aprendizaje y comprensión para que se de una verdadera disposición a actuar al respecto, todo esto bajo los postulados de la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer en Beijing que establece la potencialización del papel de la mujer y su plena participación en condiciones de igualdad de todas las esferas de la sociedad.
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